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Qué es el síndrome de ovarios poliquísticos? Cómo afecta esto a la fertilidad?

Es muy frecuente que a muchas pacientes se les diagnostique en distintos momentos de la vida, el síndrome de ovarios poliquísticos. Esto suele desencadenar rápidamente preocupaciones en cuanto a la fertilidad futura.





Del punto de vista médico se trata antes que nada de un síndrome. Es decir que asocia varios síntomas y/o signos. Y no alcanza con uno solo para hacer un diagnóstico. La otra aclaración importante, es que para los médicos, quiste es toda "bolsita" con líquido. Con lo cual, los folículos que son bolsitas con líquido que son quienes tienen los óvulos también, podrían considerarse "quistes" o "microquistes" y esto se presta a veces a confusión o preocupación.


El síndrome de ovarios poliquísticos asocia ciclos oligomenorreicos (o sea que la paciente menstrúa poco seguido, en general cada más de 35 a 40 días), hirsutismo (exceso de vello), acné, a veces seborrea, y en la ecografía una imágen de los ovarios característica en que se ven muchos folículos, de distribución periférica (en la parte de afuera del ovario) y el estroma (la parte de adentro del ovario) hiperecogénico (se ve blanco).


A esto se asocia muchas veces otros elementos como el sobrepeso o la obesidad, y la resistencia a la insulina.


Los ciclos largos se deben a que la paciente en general no ovula. Por eso cuando menstrúa, las menstruaciones suelen ser también muy abundantes y dolorosas. Si si esto evoluciona con el tiempo, puede terminar en enfermedades del endometrio (el tejido que recubre el útero por dentro) producto de tanto tiempo sin la progesterona que es la hormona de la ovulación.

El acné, el hirsutismo y la seborrea, son producto de el aumento de la hormona masculina, que se forma sobre todo en el ovario, por las células de la teca, que se encuentran alrededor de los folículos.

Este exceso de hormona masculina, impide que uno de esos folículos que debería crecer y ovular lo haga, y es por ello que van todos a la atresia (muerte celular programada), ninguno ovula, y por tanto, no aparece la progesterona.


El sobrepeso o la obesidad, por sí solos, o como generadores de resistencia a la insulina, desajustan otros factores hormonales del organismo, que interfieren en el ciclo ovulatorio, aumentando las dificultades para conseguir la ovulación, tanto espontánea como con medicamentos que intentan inducirla.


No se sabe si el orígen de este trastorno está en cómo el ovario recibe las señales del cerebro o en las propias señales que vienen del cerebro al ovario, o al diálogo alterado entre ellos, lo cierto es que es como un círculo vicioso.


La primer medida a ajustar es, en aquellas pacientes con obesidad y/o sobrepeso, la dieta y el ejercicio. Porque a medida que se ajusta la relación entre tejido graso y masa muscular, se pueden ajustar algunas señales y el ovario empieza a funcionar normalmente.

Cuando esto no alcanza, tenemos que evaluar administrar medicación que estimule la ovulación.

Antes que nada hay que terminar de evaluar el resto de los parámetros de fertilidad para asegurarse que el resto de las hormonas que participan de la ovulación estén bien, despistar diagnósticos diferenciales que podrían manifestarse de manera similar, y verificar que las trompas estén permeables y que hayan espermatozoides.


De estar todo el resto en condiciones, se induce la ovulación, ya sea con comprimidos o con inyectables.

Hay que ir ajustando las dosis según el control ecográfico y tener mucha paciencia. Saber que a veces puede no responder y hay que retomar al ciclo siguiente con mayor dosis, o responder en exceso, exponiendo al riesgo de embarazo múltiple, al punto que a veces, es mejor cancelar el ciclo y retomar otro mes con menor dosis.


En algunos casos, no resulta con estas medidas y puede tener que evaluarse recurrir a otras técnicas de reproducción asistida o inclusive a una cirugía que se llama drilling de ovario. En otros tiempo era más frecuente que hoy en día, que ha quedado reservada a indicaciones más específicas.


En las pacientes que tienen estas alteraciones pero que no desean embarazo, deben igual hacer dieta y ejercicio, porque todo esto repercute en lo metabólico (colesterol, riesgo de diabetes, de hipertensión, etc) y pueden tomar pastillas anticonceptivas para proteger el útero y mejorar los síntomas de hiperandrogenismo.



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Dra. Virginia CHAQUIRIAND

Ginecología

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