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  • virginiachaquiriand

Cómo es una transferencia de embriones?

Cuando realizamos una Fecundación in Vitro, el óvulo y el espermatozoide se fertilizan en el laboratorio y el objetivo es obtener un embrión para luego colocarlo dentro del útero lo que llamamos transferencia embrionaria.

Las transferencias pueden realizarse en fresco, es decir en el mismo ciclo en que el embrión se formó, o en diferido, es decir que el mismo fue congelado y luego será transferido a posteriori.


En ambos casos la maniobra para la transferencia es similar.


Cuando la transferencia se realiza en el mismo ciclo, el endometrio se prepara durante la misma estimulación para obtener los ovocitos, y en teoría el momento del endometrio con el momento de la evolución embrionaria, se alinean solos.

Hoy en día conocemos cada vez más indicaciones por las cuales es más conveniente no transferir en el mismo ciclo, porque bajas las probabilidades de éxito o porque aumentan los riesgos para la madre, que hacen que en fresco no se haga la transferencia y se deje para más adelante. Y por tanto el embrión deba congelarse hasta que pueda ser transferido.


Por otro lado, hay casos en que los pacientes tuvieron transferencia en fresco, pero tuvieron más de un embrión para transferir y por lo tanto, luego vuelven a transferirlos.


El día de la transferencia respecto al ciclo ha venido cambiando con el tiempo, y antes transferíamos en días 2 o 3, luego en días 3 o 5, y últimamente se realiza la transferencia casi siempre cuando el embrión llegò a formar un blastocito, es decir entre días 5 y 6 de evolución embrionaria.


Cuando la transferencia se realiza en fresco no requiere ninguna preparación endometrial en particular, ya que como dijimos se viene preparando con las propias hormonas del ciclo de la estimulación. Solo se agrega progesterona desde el día de la punción folicular.


Cuando se realiza en diferido hay que preparar el endometrio y alinear el momento de la transferencia de acuerdo a la evolución del mismo y del día de evolución embrionaria para que la "ventana de implantación" coincida con el momento en que el embrión puede prenderse.


Hay varias alternativas de preparación endometrial (del útero) para la transferencia, que se dividen básicamente en ciclo natural o ciclo sustituido, de los que hablaremos en un futuro artículo.

Ambos intentan buscar el mejor momento para la transferencia embrionaria, cada uno con sus ventajas y desventajas, pero en teoría y de acuerdo a lo publicado hasta el momento, con similares tasas de embarazo.


Cuando se define el momento para la transferencia la paciente ingresa a una sala especialmente acondicionada para la misma. En general es la misma sala donde se realizó la punción folicular, que es al lado del laboratorio.

Se le solicita que concurra con vejiga llena o semi-llena, es decir que tiene que tener deseos de orinar.


Se trata de un maniobra indolora, que no requiere anestesia y que se parece mucho a la realización de un papanicolau (en cuanto a lo que se siente físicamente por parte de la paciente). Por supuesto que del punto de vista emocional, y de la importancia para el procedimiento es un momento super importante, y es fundamental que todo salga lo mejor posible porque eso redundará en mayor éxito pero también la vivencia para la paciente será mucho mejor.


En tiempos de la antigua normalidad, la paciente entraba acompañada de su pareja o alguna persona que ella eligiera para ese momento. Hoy en día, con la pandemia por COVID-19, las medidas de reducción de la circulación de personas hacen que deba concurrir sin acompañante a la sala de transferencia.


La paciente se coloca en posición ginecológica, y se introduce el espéculo. Al mismo tiempo por vía abdominal otro miembro del equipo realizará una ecografia que permitirá observar el recorrido del canal cervical y la cavidad uterina para elegir el mejor lugar donde descargar el embrión.

En teoría, el realizarlo bajo ecografía no aumenta las chances de embarazo, pero sin dudas que da más tranquilidad a la paciente, a los miembros del equipo, y en casos en que el trayecto del canal cervical es más difícil, da más certezas y facilita el trabajo.


Luego de colocado el espéculo, se limpia el orificio cervical externo (la parte de afuera del cuello donde está el orificio que permite acceder al canal y luego a la cavidad) y se introduce el catéter para verificar que pasa con facilidad. Hay varias maneras descritas para ello y cada médico según su experiencia, cómo se siente más cómodo así como las características de su paciente, realizará los pasos para asegurarse la prueba.

De hecho, la mayoría de las veces, ya se ha realizado otra prueba similar en el consultorio, antes de la transferencia de verdad para chequear que se pueda realizar la misma o preparar adecuadamente el día con vistas al día de la verdadera transferencia.


Una vez confirmado que el médico puede, el momento previo a la transferencia acceder a la cavidad uterina, en el laboratorio, los embriólogos cargan el embrión en el catéter y lo traen de manera de colocarlo en la cavidad endometrial, cercano al fondo de la misma pero sin tocarla, para lo cual la ayuda de la ecografía es muy útil.


Tanto la paciente como el equipo de salud, pueden observar todos juntos el momento en el que el embrión se deja en la cavidad, luego se retira el catéter y en el laboratorio se verifica que el embrión no haya quedado retenido en el mismo. Si así fuere, se vuelve a transferir. De acuerdo a los estudios actuales, esto no perjudica a las probabilidades de embarazo, así que no hay que preocuparse en caso que sucediera.


Una vez terminado el procedimiento, se retira el espéculo y la paciente puede levantarse y caminar inmediatamente. Puede ir a orinar enseguida (le habíamos pedido que venga con vejiga llena) dado que es muy incómodo y no agrega nada seguir esperando para orinar.


Luego de la transferencia se recomienda no beber alcohol, no fumar y no usar drogas ni entrar en contacto con tóxicos, así como evitar todo aquello que pueda aumentar la temperatura corporal, sobre todo la fiebre o las infecciones. Hoy en día de lo que más se habla es del COVID-19 pero hay que evitar todo tipo de infecciones, y mantener hábitos saludables de vida.

No es necesario guardar reposo, de acuerdo a la evidencia actual, no agrega ningún beneficio.


La paciente debe continuar con la medicación indicada (progesterona y a veces otras cosas, así como ácido fólico u otros complejos vitamínicos) y en caso de tomar alguna otra medicación es importante consultar al médico previamente.


A los 12 días aproximadamente se realiza el test de embarazo para ver si la evolución del embrión continuó y si es positivo. En caso de serlo debe continuar con la medicación indicada. Sin importar cual sea el resultado es muy importante que contacte a su médico para saber cómo continuar.

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